En cueros

Me desnudo ante vosotros/as

Siempre fui la «rarita» de clase, nunca fui como las demás, no encajaba entre las chicas, no me llamaban la atención los chicos, ni las muñecas, ni las revistas de niñas y… ¡odiaba el rosa! (aún lo odio a día de hoy). A mi me gustaban los coches y las motos, era lo único que ocupaba mi cabeza, me corría la gasolina por las venas desde antes de nacer.

Creo que más de uno y de una se puede sentir identificado y, por este motivo, me gustaría contaros mi historia, cómo la moto ha influido en mi vida y qué me ha aportado.

Quiero compartir mis problemas por si pueden ser de ayuda a otras MOTOS que se encuentren en la misma situación pero también quiero compartir mi FELICIDAD y mis EXPERIENCIAS en este MARAVILLOSO MUNDO DE LA MOTO para que todos aquellos que aún no lo hayan descubierto vean las GRANDEZAS de la que, para mí, es LA MEJOR TERAPIA DEL MUNDO.